Terapia
Trauma y EMDR
Antes de empezar
Si estás aquí, quiero que sepas algo antes de empezar: no estás sola/o.
Llegar a este espacio ya es un gesto de valentía y de cuidado hacia ti.
Terapia
Qué es el trauma y cómo puede afectarte
El trauma son aquellas experiencias que marcan un antes y un después en nuestra vida. Vivencias que dejan huella no solo en la mente, sino también en el cuerpo y en la forma en la que nos relacionamos con nosotras/os y con los demás.
Estas experiencias pueden generar resonancias que aparecen en muchas áreas de la vida: dificultades emocionales, sensación de alerta constante, bloqueos, desconexión corporal, problemas en los vínculos y, en muchos casos, también en la sexualidad.
Este es un espacio para acompañar a esas partes heridas que aún habitan en ti y que siguen teniendo impacto en cómo te sientes y cómo vives hoy. Un lugar donde no forzamos, no revivimos sin sentido y no aceleramos procesos. Aquí, la seguridad y el respeto por tu ritmo son siempre el punto de partida.
Ayuda
EMDR y enfoque integrador
Trabajo el trauma desde un enfoque integrador, con perspectiva de apego, y acompaño estos procesos también a través de EMDR, una técnica psicológica avalada científicamente y especializada en el tratamiento del trauma. El EMDR ayuda a procesar información que quedó almacenada de forma disfuncional, permitiendo que el sistema nervioso pueda reorganizarla y darle un nuevo lugar.
Este trabajo no se queda solo en lo cognitivo. El trauma se aloja en el cuerpo, y por eso el acompañamiento tiene en cuenta tanto lo emocional como lo corporal. Integrar EMDR dentro del proceso terapéutico puede facilitar una mayor liberación, ayudando a que el cuerpo deje de reaccionar como si el peligro siguiera presente.
Trauma sexual, cuerpo y sexualidad
Cuando existen vivencias de trauma sexual, combinar este enfoque con terapia sexual puede ser especialmente beneficioso. Siempre desde una mirada cuidadosa, progresiva y profundamente respetuosa, que permita reconectar con el cuerpo y la sexualidad sin exigencias ni re-traumatización.
No se trata de borrar lo vivido, sino de permitir que deje de doler de la misma manera.
El objetivo de este acompañamiento es ampliar la sensación de seguridad, fortalecer recursos internos y ayudar a que el cuerpo pueda descansar, soltar y crear nuevas experiencias más seguras en el presente.
El cuerpo tiene memoria, y también capacidad de sanar.Crear nuevos recuerdos también es una forma de reparación.